Ir al contenido principal

Perderse

Perderse uno mismo... ¿Cuántas veces lo hemos hecho? Estar dispuestos a perdernos para mantener lo insostenible. Sea una relación, un hábito, una situación, una decisión.

¿Cuántas veces sabemos el daño que nos causa y, sin embargo, seguimos allí? Disponibles para ser la alfombra donde pisen, el alfiletero donde se siga clavando uno tras otro el mismo dolor.

¿Por qué? Porque creemos que sin ello ya no seremos nosotros mismos. Porque tenemos la noción de que el amor, la paz y la felicidad son resultado de un gran sacrificio, de una renunciación a quienes somos. Porque no sentimos merecer nada mejor.

Tal vez es tiempo de elegir. De elegirnos esta vez. De rescatarnos. De ayudarnos. De llevarnos a casa y estar tranquilos. 

Para descubrir que este reencuentro con nosotros mismos es también el reencuentro con el amor, la paz y la verdadera felicidad.

No me perderé a mí para mantenerte, no más... 

No necesitas perderte para sostener lo insostenible... 

Nos leemos en la próxima entrega... 

Su amigo Fercho Buscetti



Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Las primeras mujeres policía

El primer agrupamiento femenil dedicado a la atención pública en la Ciudad de México fue creado en 1969. Sus tareas eran totalmente diferentes a las que desempeñan hoy en día la policía capitalina.  En ese año de 1969, el entonces llamado Departamento del Distrito Federal dispuso la creación del “Cuerpo Femenino de Vigilancia  y Protección”, el primer grupo de mujeres policías dedicado a la atención ciudadana. Con uniformes muy a la imagen de Jackie Kennedy, este elegante grupo fue pensado como una combinación entre edecanes y personal de vigilancia para el Bosque de Chapultepec.  Pero fue tal su éxito y aceptación que el gobierno de la capital extendió las acciones de este grupo a otros parques y jardines representativos de la Ciudad de México, logrando con ello una atención más cercana a turistas y para mantener el orden público. Al igual que hoy, la selección de las integrantes exigía determinada estatura y complexión, pero debido a su función orientadora se pedía que ...

La Casa Negra de la Ciudad de México

También conocida como "Casa Mondragón", esta casa es, según dicen, uno de los edificios que más fantasmas alberga en toda la Ciudad de México. Cada colonia tiene su propia leyenda, o varias. En la Roma, por ejemplo, hay una que habita en la esquina de Insurgentes y Álvaro Obregón, exactamente en la misma esquina donde están los tacos del Gato Volador. Allí está "La Casa Negra" de la Roma, una antigua construcción porfiriana que, según cuentan los vendedores que la rodean, está infestada de fantasmas. Lleva tanto tiempo abandonada que todo el que la ha visto se pregunta qué es, qué hay adentro, por qué está pintada de negro. Es una suerte de castillo en ruinas, rayado, tapado por puestos ambulantes. Pero es una presencia enorme en la entrada de la colonia Roma. Como cualquier casa donde supuestamente asustan, "La Casa Negra" de la calle Álvaro Obregón está abandonada y adentro hay basura y algunos colchones viejos que dan fe de que alguna vez alguien intent...

Aniversario luctuoso de la actriz y productora Christian Bach

Un día como hoy, 26 de febrero, pero del año 2019, muere debido a un paro respiratorio la actriz y productora Christian Bach a los 59 años de edad. Nació en Argentina el 9 de mayo de 1959, estudió derecho, pero después se mudó a México para cumplir su sueño de ser actriz.  Se casó con el también actor y productor Humberto Zurita y juntos fueron padres de Emiliano y Sebastián.  Fue en 2017 cuando trascendió en los medios de comunicación que la actriz padecía una enfermedad degenerativa e incurable en los huesos, por lo que apenas podía valerse por sí misma.  Su última participación en televisión fue en el melodrama "La impostora" (2014).  Se le recuerda en telenovelas como "La chacala", "Los ricos también lloran", "De pura sangre", "Encadenados" y "Bodas de odio", por citar algunas.  Hoy estas líneas dedicadas para ella a tres años de su fallecimiento... Nos leemos en la próxima entrega... Su amigo Fercho Buscetti